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Los ángeles sin alas de la Cultural y Deportiva Leonesa

La Base Culturalista cuenta con Sesiones de Tecnificación específicas para porteros

15/03/2018 11:23

Ser portero  significa vivir en un mundo aparte, jugar al límite, ser el encargado de la seguridad y de la valentía del equipo, el único que no debe fallar ni dejar nada a medias tintas, ser el héroe o el villano…En definitiva, ser portero es ser diferente porque  “hay que estar muy locos para ponerse en una portería y que te lancen balones. Porque esa responsabilidad de ser el último hombre antes del gol requiere unas habilidades diferentes a los demás.”

Una posición diferente que se trabaja con Sesiones de Tecnificación específicas para porteros desde hace cinco años en la Base Culturalista, puesto que “el fútbol, los jugadores  y los porteros evolucionan. Ahora tenemos infinidad de nuevas situaciones que debe afrontar un portero, por ejemplo antes el portero no jugaba con el pie y ahora es una posición básica en el fútbol, por lo tanto al ser el jugador más especialista que hay en el campo necesita una figura que le ayude a solventar todas esas nuevas situaciones.”

Esa “figura” está representada por Diego Caneda, entrenador de porteros del primer equipo, Diego Calzado, jugador del Júpiter Leonés, y Alfonso Tranche, entrenador del Alevin B de la Cultural. Tres profesionales que “facilitan el mayor número de espacios de aprendizaje a los porteros para que tengan la óptima situación para mejorar y aprender al máximo.” Un tándem que se complementa a la perfección ya que Diego Calzado aporta la visión de jugador experimentado, Alfonso Tranche nuevas herramientas y soluciones y Diego Caneda ese granito de arena respeto al primer equipo. Todo ello bajo una metodología muy marcada “por una parte está la tecnificación, en la que trabajamos dinámicas, observar situaciones de juego propias y de equipos de Primera División mediante vídeos, charlas conjuntas y ponerlas en práctica en el campo, y la otra el trabajo con ellos en sus propios equipos, en la que ponemos todas las situaciones de grupo en las que el portero participa y tenemos que dar respuesta.” Sin olvidar que el compañerismo, el trabajo, la solidaridad y la humildad son valores imprescindibles tanto en el campo de juego como en la vida.

La psicología juega un papel muy importante en estas sesiones porque “el fallo del portero tiene una consecuencia inmediata que es el gol, tenemos que asumir que el fútbol es un juego de errores en la que todos fallamos. Tenemos que enseñarles que durante el partido tienen que estar pendientes de todo, cada vez va ser más difícil la posición de portero.

Los tres les dejarían un mensaje claro a sus pupilos: “que disfruten de la portería porque esto pasa muy rápido y no te das cuenta. Y sobre todo que sigan trabajando como hasta ahora, que se esfuercen al máximo, que no desistan nunca y que nos expriman aún más para seguir aprendiendo; los resultados se verán por sí mismos.”

Los porteros, esos ángeles sin alas…